25 octubre, 2017

¿Nos gusta ser víctimas?

Mahmud no lograba decidirse: no sabía cómo vivir su vida. Después de algunas vagas tentativas y experiencias diversas que habían durado poco, muchas dudas le invadían. Consideró diversas perspectivas, pero escarmentado por su pasado, temiendo equivocarse de nuevo, no lograba decidirse sobre el buen camino que tomar. Además su situación personal comenzaba a ser un problema en el plano práctico, porque le era difícil cubrir sus propias necesidades.

Un buen día, decidió ir a pedir consejo a un sabio sufí. 
- ¿Qué debo hacer con mi vida? – le preguntó – ¿Qué decisiones debo tomar? Ya no sé qué hacer… 

Pacientemente, el hombre escuchó durante algún tiempo los lamentos de Mahmud, después le interrumpió: 

- ¡Es muy simple Mahmud! Ve al bosque, observa la naturaleza, toma ejemplo de ella y recibirás ciertamente una sana lección de vida. 

Mahmud obedeció y se fue al bosque. Observó atentamente, sin concluir nada la verdad, hasta que atisbó un zorro echado tranquilamente cerca de un arbusto, la panza visiblemente bien repleta. 

Entonces, observando un poco más de cerca, para su gran sorpresa se dio cuenta de que, por alguna extraña razón, el animal no tenía ninguna pata. 

Empezó a preguntarse: - ¿Cómo hará este zorro para alimentarse? ¿Cómo puede atrapar ninguna presa? 

Decidido a averiguarlo, se situó bien y se quedó vigilante. 

Poco tiempo después, un oso, muy cerca de él, abatió una gacela, la devoró escandalosamente y se fue, dejando abandonado el cadáver. 

En cuanto tuvo vía libre, el zorro salió del matorral y se arrastró hasta los restos para mordisquear lo que quedaba. 

- ¡Eso es! – exclamó Mahmud – ¡he aquí una bella lección, muy fácil de comprender! Seguro de haber encontrado la respuesta a sus inquietudes, dejó el bosque, decidido a sacar partido de esta excelente lección de vida. 

Dos años más tarde, un vagabundo famélico llamó a la puerta del sabio sufí. Tras un momento de incertidumbre, el hombre logró reconocer a Mahmud bajo los mugrientos andrajos y los rasgos demacrados: era visible que había sufrido y físicamente había cambiado mucho. 

Mahmud, exhausto, se quejó amargamente: 

- Seguí tu consejo, pero no ha funcionado. Imité el ejemplo de la naturaleza, pero me dio una malísima lección – gimió –. Mira mi estado y comprenderás lo mucho que he sufrido. 

 - ¿Pero qué es lo que ha sucedido? – preguntó el sabio. 

- Fui al bosque a observar la naturaleza, como me habías aconsejado. Vi un zorro desprovisto de patas al que sin embargo no faltaba de nada. Las cosas parecían llegar hasta él del modo más natural del mundo. Así que yo también me he sentado a esperar pacientemente: tenía confianza, esperaba que las cosas pasarían por sí mismas. 

He esperado exactamente como el zorro, pero nada bueno me ha sucedido nunca. Ahora heme aquí, pobre, enfermo y sin recursos. ¡El mundo es verdaderamente despiadado! 

El sabio sacudió la cabeza, comprendiendo: 

- ¡Mi pobre Mahmud! La lección era perfecta por lo que me cuentas, pero temo que el alumno haya sido algo obtuso. Tú que tienes piernas, ¿por qué has elegido imitar al zorro? ¡Tu modelo era más bien el oso! ¡Sírvete de los atributos que la naturaleza te ha concedido! Podrás alimentarte a ti mismo y podrás alimentar también a los débiles.


Comprensión 

  1. • ¿Por qué Mahmud no lograba encontrar su camino? 
  2. • ¿Qué concepto tenía Mahmud de sí mismo? 
  3. • ¿Es Mahmud un buen observador? 
  4. • ¿Por qué Mahmud eligió el modelo de vida del zorro en lugar de la del oso? 
  5. • ¿Mahmud es de naturaleza confiada? 
  6. • ¿El sabio tenía razón al proponer a Mahmud lecciones de la naturaleza? 
  7. • ¿Mahmud comprendió el consejo del sabio? 
  8. • ¿Por qué el sabio tacha a Mahmud de «obstinado»? 
  9. • ¿Cuál es el principal problema de Mahmud? 
  10. • ¿Mahmud aprende algo a lo largo de esta historia? 


Reflexión 
  1. • ¿La naturaleza es una maestra fiable? 
  2. • ¿Hay que creer en la providencia? 
  3. • ¿Por qué nos gusta quejarnos? 
  4. • ¿Por qué a menudo es difícil elegir? 
  5. • ¿El deseo de perfección es una buena guía en la existencia? 
  6. • ¿Aprendemos únicamente aquello que nos conviene? 
  7. • ¿El mundo es despiadado? 
  8. • ¿La pasividad es necesariamente un defecto? 
  9. • ¿Dudar es bueno o malo? 
  10. • ¿Es cierto que «el miedo a equivocarse es la primera equivocación»?