¿Castigo de Dios por no estudiar, o simple consecuencia de ver TikTok de cosas imposibles durante horas?
Ahora amplía la escala: pandemias, guerras, desgracias personales…
¿Todo eso es culpa divina? ¿O hay algo más detrás?
Desde siempre, la humanidad ha jugado a buscar culpables cuando las cosas van mal.
Y Dios —pobrecito— suele estar en la lista de sospechosos.
Pero ¿y si en vez de ser el castigador cósmico que está esperando que te equivoques, es más bien un educador frustrado, como esos profes que te dejan tarea para que «madures»?
En esta investigación nos lanzamos, con toda la osadía que nos permite el tener con acceso a Google Académico, a investigar si Dios castiga como en el Antiguo Testamento con rayos y plagas (muy dramático), o si educa, como ese amigo intenso que te deja en visto para que aprendas “una lección”.
Vamos a mirar qué dicen las religiones, los filósofos, los libros sagrados y hasta nuestros propios compañeros (esos sabios modernos con bocadillo en mano).
Advertencia: no se promete una respuesta definitiva. Pero sí un viaje lleno de preguntas buenas, reflexiones incómodas y, con suerte, menos clichés de los que encontrarás en las redes sociales.
Vamos con la primera pregunta:
Antes de empezar esta investigación vas a contestar a estas preguntas:
1.- ¿Quién es Dios para ti? Explica tu respuesta (3–4 líneas):
2.- ¿Crees que Dios castiga o educa? Explica por qué (puedes poner un ejemplo):
3. -Piensa en tu padre, madre o la persona a la que más quieres
(No hace falta que sea perfecta, no estamos en un anuncio.)
¿Crees que esa persona castiga o educa?
¿Cómo lo hace normalmente? Pon un ejemplo
Para mí, Dios se parece a mi padre/madre porque:
Para mí, Dios no se parece a mi padre/madre porque:
Después de pensar en todo lo anterior, responde:
¿Crees que el castigo puede educar? Respuesta (4–5 líneas)
¿Crees que educar siempre implica castigar? Respuesta (4–5 líneas)

