26 mayo, 2026

Un viaje por el ADN


Un mundo abierto empieza siempre por una mente abierta.

Y no, no es una frase de taza motivacional de oficina. Es el lema, sencillo pero con dinamita dentro, de un cortometraje breve y muy potente en el que 67 personas de diferentes rincones del planeta aceptan hacerse una prueba de ADN.

Ellos pensaban que iban a descubrir poco más que un porcentaje curioso para contar en una cena.

Pero no.

La cosa se pone interesante.

Lo que comienza como un experimento casi inocente acaba convertido en una bofetada elegante a muchos prejuicios. Los resultados les muestran que ninguno es «solo» de donde creía ser. Ni tan puro, ni tan cerrado, ni tan de «mi pueblo de toda la vida y aquí no entra nadie».

De repente, sus raíces aparecen mezcladas con culturas, países y pueblos que jamás habrían imaginado. Personas convencidas de tener un origen clarísimo descubren que llevan dentro un mapa mucho más grande: un poco de aquí, otro poco de allá, una pizca inesperada y algún antepasado haciendo turismo genético sin avisar.

El cortometraje desmonta una idea bastante extendida: que hay más cosas que nos separan que cosas que nos unen.

Pero la religión, la ciencia, la historia y la vida vienen a decirnos:
«Perdona, criatura, pero igual no eres tan distinto como pensabas».

Somos mezcla.
Somos herencia.
Somos memoria.
Somos caminos cruzados.
Somos el resultado de muchas vidas que, sin saberlo, nos trajeron hasta aquí.

Y por eso el vídeo nos deja una pregunta dando vueltas por dentro:

Si nuestras raíces son mucho más amplias de lo que imaginamos, ¿no debería ser también más amplia nuestra forma de mirar el mundo y de mirar a los demás?

Porque abrir la mente no es quedar bien en una frase bonita.

Abrir la mente es empezar a construir un mundo más justo, más pacífico y, sobre todo, más humano.




  1. Da tu opinión personal sobre el vídeo visto en clase. Explica qué te ha llamado más la atención, si te ha gustado o no y por qué. .

  2. ¿Cuál dirías que es la idea principal del vídeo? Escríbela con tus propias palabras y pon un ejemplo concreto que aparezca en el vídeo.

  3. ¿Qué crees que define más a una persona: el lugar donde nace, su familia, su cultura, sus decisiones o su forma de tratar a los demás?

  4. Si descubrieras que tienes raíces en un país o cultura que antes mirabas con prejuicio, ¿cambiaría tu manera de pensar?

  5. En el cristianismo se dice que todos somos hijos de Dios. ¿Qué cambia cuando miramos al otro como hermano y no como extraño?

  6. ¿Qué relación tiene este vídeo con la frase de Jesús: «Ama a tu prójimo como a ti mismo»?

  7. Si todos estamos más conectados de lo que creemos, ¿qué prejuicio, actitud o forma de mirar a los demás deberíamos cambiar para vivir de una manera más humana y más cristiana?

  8. ¿Todos tus familiares son de Badajoz? Explica de qué lugares proceden tus padres, abuelos y, si lo sabes, bisabuelos.

  9. Inicia una pequeña investigación familiar y dibuja tu árbol genealógico (al menos hasta tus bisabuelos), indicando lugar de nacimiento de cada uno.

  10. A partir del vídeo y de tu árbol genealógico, responde: ¿qué significa para ti “tener raíces” o “sentirte de un lugar”? Pon al menos dos ejemplos personales.

Aquí tienes modelos de árboles genealógicos --> Dibuja el árbol de tu familia