Hoy vamos a empezar la clase reconociendo una verdad universal:
volver al instituto después de Navidad cuesta.
Cuesta levantarse, cuesta pensar y cuesta recordar qué día de la semana es. Así que antes de ponernos serios, vamos a hacer un pequeño diagnóstico colectivo para ver en qué estado hemos vuelto.
Primero, levantad la mano quienes hayáis comido más de lo que admitiréis nunca delante de un médico. Ahora los que hayáis dormido más de lo habitual.
Los que hayáis perdido la noción del tiempo y no sepáis muy bien si hoy es martes o jueves. Perfecto.
El diagnóstico es claro: seguimos vivos y más o menos funcionales. Con eso nos vale para empezar.
Ahora vamos a hablar de la Navidad, pero no de las luces ni de los villancicos, sino de lo que pasa cuando se apagan las luces y se guardan las cajas.
Porque la Navidad dura unos días, pero deja restos.
La pregunta es: ¿Qué restos son esos?
Vamos a imaginar tres cajas.
- Una caja de cosas,
- una caja de personas y
- una caja de actitudes.
Empezamos por la caja de las cosas. Pensad en los regalos, la comida, la ropa, los videojuegos, el dinero, los dulces… Todo eso que aparece en Navidad como por arte de magia.
Escribid en vuestro cuaderno tres cosas materiales típicas de estas fechas.
Cuando terminéis, pensadlo un momento: ¿Cuánto dura la emoción de esas cosas? Algunos regalos duran semanas, otros meses y otros exactamente hasta que se rompen o se aburren. Como el turrón, pero más caro.
Pasamos ahora a la caja de las personas. Pensad en alguien con quien hayáis pasado más tiempo estas Navidades. Puede ser alguien de vuestra familia, un amigo, alguien con quien normalmente no coincidís tanto. No hace falta poner el nombre completo. Basta con saber quién es.
Ahora preguntaros: ¿por qué ese tiempo fue distinto al del resto del año? ¿Qué lo hizo especial? Normalmente no fue el lugar ni el regalo, sino el tiempo, la atención o simplemente estar sin prisas.
Llegamos a la tercera caja: la de las actitudes. Pensad en cómo solemos comportarnos en Navidad. Muchas veces discutimos menos, compartimos más, ayudamos sin que nos lo pidan, aguantamos mejor a la familia y somos un poco más pacientes. Ahora la pregunta incómoda: ¿por qué estas actitudes duran menos que las vacaciones? ¿Por qué cuesta tanto mantenerlas cuando vuelve la rutina?
Y aquí es donde entra la Religión, sin necesidad de dar sermones.
Porque el mensaje cristiano de la Navidad no va de regalos ni de vacaciones, sino de algo muy sencillo: Dios no manda cosas, manda presencia.
No llega con objetos, llega con una persona.
Y eso nos plantea una pregunta bastante directa: ¿por qué nos resulta más fácil regalar algo que regalar tiempo? ¿Qué cuesta más de verdad: dar un objeto o prestar atención?
Para terminar, vais a escribir un texto muy corto. No más de cuatro o cinco líneas. Empieza así: “Después de Navidad, el regalo que más falta es…”. Puede ser serio, gracioso o un poco irónico, pero no vale poner dinero. Pensad en algo que no venga envuelto en papel brillante.
Quien quiera podrá leerlo en voz alta. No es obligatorio. Escuchamos sin comentar, sin juzgar y sin corregir.
Y para cerrar la clase, quedaos con esta idea: la Navidad dura poco, pero algunas cosas no deberían guardarse en una caja. Menos cosas, más personas y mejores actitudes. Si eso se mantuviera durante el año, quizá no necesitaríamos tantas luces para darnos cuenta.
Y con esto, empezamos el trimestre.
Esta ficha que tienes a continuación es la que te he dado en papel...
¡PIENSA detenidamente antes de escribir!
«NAVIDAD: LO
QUE SE VA… Y LO QUE NO»
Curso: 3.º ESO
Nombre:
Fecha:
1.
CALENTAMIENTO MENTAL (SIN LEVANTARSE)
Seamos
sinceros: la Navidad es bonita, pero también deja secuelas.
Marca con
una ✖ lo que te haya pasado:
☐ He comido más de la cuenta
☐ He dormido demasiado
☐ He perdido la noción del día de la semana
☐ He pensado: “¿por qué no hay Navidad todo el año?”
Tranquilo:
es normal.
2. COSAS QUE
SE GUARDAN (SÍ O SÍ)
Escribe tres
cosas de Navidad que desaparecen en cuanto vuelven las clases:
Ahora la
pregunta importante:
¿Por qué crees que estas cosas duran menos que una historia de Instagram
3. COSAS QUE NO DEBERÍAN GUARDARSE
Piensa en personas,
momentos o situaciones que han sido importantes estas Navidades.
Escribe dos:
¿Qué tenían
de especial?
(No valen respuestas tipo “porque sí”)
4. MODO NAVIDAD vs. MODO CLASE
En Navidad
muchas personas activan el modo buena gente.
Escribe dos
actitudes que hayas visto más estos días
(por ejemplo: ayudar, compartir, discutir menos, tener paciencia…):
Ahora la
pregunta difícil:
¿Por qué el
“modo Navidad” se apaga tan rápido cuando uno vuelve el instituto?
5. FRASE FINAL
Completa la
frase:
Después de
Navidad, el regalo que más falta es
(Pista: no
vale poner “dinero” 😄)
PARA PENSAR
Las cosas se guardan.
Las personas importan.
Las actitudes deberían quedarse.

