Hoy vamos a hacer algo diferente. Durante unos minutos la clase se va a convertir en una agencia de detectives históricos. Sí, detectives. Pero tranquilos, no hace falta lupa ni gabardina tipo Sherlock Holmes… aunque si alguien la trae no voy a protestar.
La misión que vais a recibir es investigar a una persona muy curiosa del Evangelio: San José.Y digo curioso porque pasa algo extraño con él. En el Evangelio aparece en momentos muy importantes… pero no dice ni una sola palabra. Cero discursos. Ni una frase. Nada. Es el campeón mundial del silencio.
Así que aquí viene el reto: si San José no habla,
¿cómo sabemos cómo era realmente?
Pues como hacen los detectives: mirando lo que hace.
Para resolver este misterio vais a trabajar en equipos de tres o cuatro personas. Cada grupo será una pequeña unidad de investigación. Vuestra misión es reconstruir la personalidad de San José usando las pistas que nos dan los Evangelios.
Y las pistas son estas.
- Sabemos que era carpintero, es decir, un trabajador manual. No era rey ni sacerdote ni una figura famosa. Era una persona normal que trabajaba con sus manos.
- También sabemos que estaba comprometido con María. Y aquí aparece una situación complicada: cuando descubre que María está embarazada, podría haber reaccionado enfadándose, denunciándola o intentando salvar su reputación. Pero no lo hace. El Evangelio dice que no quiere humillarla públicamente. Es decir, decide actuar con respeto y con misericordia. No busca quedar bien ni tener razón, sino proteger a la otra persona.
- Después ocurre algo todavía más interesante: José escucha a Dios en sueños. En varios momentos del Evangelio recibe mensajes en sueños y decide confiar. No porque sea fácil, sino porque cree que Dios le está guiando.
- Además, José tiene una misión enorme: proteger a Jesús. Cuando aparece el peligro y el rey Herodes quiere matar al niño, José no se queda pensando demasiado. Hace lo que haría cualquier padre que quiere a su hijo: huye a Egipto para salvarlo. Imaginad lo que significa eso. Dejar tu casa, tu trabajo, tu país, y empezar de nuevo en otro lugar solo para proteger a tu familia. Y mientras tanto, José hace algo muy sencillo pero muy importante: trabaja para mantener a su familia. No hace milagros, no predica a multitudes, no aparece dando discursos… simplemente cuida, protege y trabaja.
Ahora es cuando entra vuestro trabajo de detectives, fase 1. Cada grupo tiene que mirar todas estas pistas y preguntarse:
¿Qué tipo de persona debía ser José para actuar así?
En vuestra hoja vais a escribir cinco cualidades de San José. No se trata de copiar palabras al azar, sino de pensar qué tipo de carácter se esconde detrás de sus acciones.
- podríamos decir que José era responsable, porque asumió el cuidado de su familia.
- Podría ser valiente, porque tomó decisiones difíciles como huir a Egipto.
- También humilde, porque nunca busca protagonismo.
- Podría ser protector, porque pone la seguridad de su familia por delante.
- También trabajador, porque saca adelante a su familia con su esfuerzo.
- Incluso podemos decir que era justo, porque intenta hacer lo correcto incluso cuando la situación es complicada.
- Y quizá una de las cualidades más curiosas: silencioso pero fuerte. No necesita grandes discursos para hacer lo correcto.
Así que vuestra misión como detectives es descubrir qué tipo de héroe era San José.
Porque, aunque no tenga frases famosas en el Evangelio, sus decisiones muestran algo muy interesante: a veces las personas más importantes no son las que hablan más, sino las que actúan mejor.
Y ahora os toca a vosotros descubrirlo.
Ahora que ya habéis trabajado como detectives y habéis descubierto cómo era San José a partir de sus acciones, vamos a pasar a la fase 2 de la misión.
Y aquí la cosa se pone todavía más interesante.
Vamos a imaginar que San José no solo fue un personaje del Evangelio… sino también un agente secreto con una misión muy importante. No de esos que salen en películas con coches que explotan y gafas oscuras, sino un agente secreto mucho más discreto. De hecho, tan discreto que ni siquiera habla en los Evangelios.
Así que cada grupo va a crear algo especial: el carnet secreto de San José.
Pensad en esos carnets que tienen los agentes o los detectives, donde aparece quién es la persona, qué hace y cuál es su misión. Pues vosotros vais a diseñar uno parecido, pero dedicado a José.
Cada grupo va a coger una hoja y va a crear el carnet de identidad de San José.
Lo primero que debe aparecer es lo básico, como en cualquier carnet.
Nombre: José.
Profesión: carpintero.
Y su misión principal, que no es pequeña precisamente: cuidar de Jesús y de María.