Hoy entregarás tu mensaje definitivo y una breve reflexión.
1. ¿Acompaña o manda?
Os voy a leer algunas frases de los borradores sin decir de quién son.
Vuestra tarea es detectar:
- ¿Acompaña o da órdenes?
- ¿Desea algo bueno o promete algo que no sabe?
- ¿Respeta a quien lo reciba?
- ¿Se entiende a la primera?
Regla del taller: mejoramos frases; no nos reímos de sus autores.
Aquí todos podemos meter la pata. Lo interesante es sacarla antes de enviar el mensaje.
2. Tu compañero pasa la inspección
Intercambiad los borradores por parejas.
Lee el mensaje de tu compañero y comprueba:
☐ No promete que todo saldrá bien.
☐ No exige estar alegre ni ser fuerte.
☐ No presupone edad, familia o creencias.
☐ No intenta explicar por qué esa persona está enferma.
☐ Tiene un tono cercano y respetuoso.
☐ Se entiende y está bien escrito.
☐ Parece pensado para alguien, no copiado de un anuncio.
Después, escribe debajo:
«La parte que mejor acompaña es… porque…».
«Yo revisaría… porque…».
Devuelve el borrador. Su autor lo revisará con tus sugerencias.
Decir «está perfecto» sin haberlo leído no es revisar.
3. Manos a la obra
Preparad la versión definitiva en el material indicado por la profesora, siguiendo las instrucciones de la organización.
Paso 1. Revisa el texto.
Introduce las mejoras que necesite. Si una frase no aporta nada, puede jubilarse.
Paso 2. Distribuye el espacio.
Decide dónde irá el mensaje y dónde el dibujo. Primero piensa; después ataca con el rotulador.
Paso 3. Escribe con claridad.
Letra grande, contraste y espacio entre líneas. Queremos que se lea sin convocar a un equipo de arqueólogos.
Paso 4. Ilustra con intención.
No hace falta dibujar como un profesional. Elige algo sencillo que acompañe tus palabras:
- Una ventana con luz.
- Un árbol formado por palabras amables.
- Un paisaje tranquilo.
- Una estrella sobre unas casas.
- Dos tazas que inviten a imaginar una conversación.
Paso 5. Haz la última revisión.
Ortografía, limpieza, legibilidad y respeto.
La conexión con la Navidad cristiana la hemos trabajado en clase. Nuestro mensaje debe poder recibirlo con libertad alguien que tenga otras creencias.
Hoy NO PONGAS TU NOMBRE. No incluyáis apellidos, teléfonos, redes sociales ni peticiones de respuesta.
4. Museo de palabras que acompañan
Dejad los trabajos sobre las mesas y recorred la exposición.
Elegid un mensaje que os parezca especialmente cuidadoso. No busquéis solo el dibujo más espectacular: buscad palabras que respeten y acompañen.
Comentad:
«Este mensaje puede acompañar porque…».
Cada autor podrá hacer una última mejora.
No habrá clasificación del más bonito al menos bonito. Esto no es Eurovisión de tarjetas navideñas.
5. Preparados para salir del instituto
Entregad los mensajes para que la revisión final.
La iniciativa prevé que las bolsas se recojan y se cuelguen en los árboles navideños de los hospitales.
Vuestro trabajo tiene un destino real. Por eso cuidamos tanto lo que escribimos y cómo lo presentamos.
6. Billete de salida
En un papel aparte, completa:
«Antes pensaba que animar a alguien era…».
«Ahora entiendo que acompañar también consiste en…».
«La relación entre esta actividad y la Navidad cristiana es…».
¿Qué entregas al terminar?
- Tu mensaje definitivo ilustrado.
- El borrador con la revisión de tu compañero.
- Tu billete de salida.
No se valora quién dibuja mejor ni quién escribe más. Se valora que pienses en la persona que lo recibirá, que revises tu trabajo y que sepas explicar por qué cuidar también es una forma de vivir la Navidad.
