13 enero, 2026

El mito de la cigüeña

Un mito es una historia inventada que se cuenta para explicar algo que antes no se entendía bien… pero contándolo de forma mágica, divertida o misteriosa.

Antes de Google y de la ciencia, la gente se preguntaba:
¿de dónde vienen los bebés?
¿por qué se cae un diente?
¿por qué sale el sol cada día?

Y como no tenían respuestas claras, hicieron lo que hacemos todos cuando no sabemos algo: se inventaron una buena historia.

Así nacieron los mitos.

Ejemplos fáciles:
  • La cigüeña para explicar los bebés.
  • El Ratón Pérez para explicar los dientes.
  • Los dioses para explicar tormentas, fuego o el amor.

En resumen, dicho sin palabras raras: Un mito es una historia que no es real, pero sirve para explicar la vida de una forma bonita, cuando la realidad todavía no sabía explicarse sola.

Hay mitos que no mueren nunca.

Se heredan como las recetas de la abuela o los chistes malos del tío.

Uno de los más famosos es este: los bebés los trae una cigüeña desde París.

Muy poético.
Muy elegante.
Y muy poco científico, pero oye… funciona.

Disney al rescate

Disney, que siempre mete mitos en las películas sin pedir permiso, ya nos lo coló:

  • En Hércules, con dioses y héroes.

  • En Dumbo, con una canción donde las cigüeñas reparten bebés como si fueran paquetes de Amazon celestial.

“Señora, ya llegó, su carga de París…”
Vamos, que parece más una empresa de mensajería que un ave.

El señor que lo complicó todo

En el siglo XIX, el escritor danés Hans Christian Andersen escribió un cuento llamado Las cigüeñas.

En su versión, las cigüeñas llevaban bebés a las casas de los niños buenos…y bebés muertos a las de los niños malos.

Sí.
Eso pasó.
Y sí, da bastante mal rollo.

Desde entonces, el mito se hizo aún más famoso.

Pero la cigüeña ya era famosa antes

Mucho antes de Andersen y de Disney, la cigüeña ya era una estrella mundial:

  • En Egipto, representaba el alma.

  • En Grecia, había una ley llamada Pelargonia que obligaba a los hijos a cuidar a los padres, inspirada en la cigüeña.

  • En Roma, era símbolo de familia, matrimonio y bebés.

  • En los pueblos germánicos, era la mensajera de una diosa que devolvía almas para que nacieran como bebés.

Vamos, que la pobre cigüeña llevaba siglos trabajando en “Asuntos de Natalidad”.

Y ahora… la gran pregunta

¿Y lo de París de dónde sale?

Pues de una historia que empezó como un cotilleo medieval.

Resulta que en el norte de Francia muchas cigüeñas anidaban cerca de chimeneas, porque daban calorcito.
Un año, una pareja de cigüeñas se quedó cerca de París en vez de irse a África.

Cuando regresaron a su nido, la familia de la casa tenía un bebé recién nacido.

Los vecinos, en plan gracioso, dijeron:
—Mira, el bebé lo han traído las cigüeñas.

Y como pasa siempre:

  • uno lo contó a otro,

  • ese otro a otro más,

  • y cuando se dieron cuenta…París ya era la capital mundial del reparto de bebés.

Un rumor medieval convertido en mito internacional.

Copia y contesta en tu cuaderno


1. ¿De dónde sale el mito de que los niños los trae la cigüeña de París?
Explícalo con tus palabras, como si se lo contaras a alguien que cree que las cigüeñas tienen oficina en la Torre Eiffel.

2. Imagínate tú un mito y explícalo con tus propias palabras.