¿Por qué se eligió a San Juan Bautista y no a otro santo?
1. Porque la catedral de Badajoz está dedicada a San Juan Bautista (no al revés)
Este es el punto clave, y suele olvidarse.
La catedral de Badajoz está dedicada a San Juan Bautista desde su origen medieval.
Cuando una diócesis tiene una catedral bajo una advocación concreta, ese santo suele convertirse en patrón.
No se eligió primero al patrón y luego la catedral.
Fue al revés: la catedral marcó el patronazgo.
2. Porque San Juan Bautista era un santo “fundacional”
En la Edad Media, cuando se reorganizan diócesis tras la reconquista, se buscan santos que:
no estén ligados a una ciudad concreta,
tengan peso bíblico,
simbolicen comienzo, conversión y anuncio.
San Juan Bautista encajaba perfecto:
no es apóstol,
no es mártir local,
es el precursor, el que prepara el camino.
Ideal para una diócesis que se estaba reconstruyendo.
3. Porque no generaba conflictos entre sedes
En una zona con:
Mérida (sede histórica),
Badajoz (sede efectiva),
tensiones territoriales y eclesiásticas,
Elegir a un santo no vinculado a ninguna ciudad concreta era una decisión inteligente.
San Juan Bautista:
no es “de Mérida”,
no es “de Badajoz”,
es de toda la Iglesia.
Evitaba disputas internas.
¿Quién lo eligió?
No fue una persona concreta con nombre y apellido
No hubo un “día de votación” ni un obispo que dijera “este y punto”.
La elección fue:
progresiva,
eclesiástica,
ligada a la tradición litúrgica y catedralicia.
En concreto:
La autoridad eclesiástica medieval (obispo y cabildo catedralicio),
con el respaldo de Roma,
y consolidada por el uso, la liturgia y el tiempo.
Es una elección institucional, no personal.
¿Por qué no otro santo?
Porque:
un santo local habría generado conflictos,
un apóstol habría tenido menos relación simbólica con la misión,
y San Juan Bautista reunía Biblia, historia y neutralidad.