09 febrero, 2026

Don Carnal y Doña Cuaresma


Hoy vamos a hablar de Don Carnal y Doña Cuaresma, dos personajes que no existieron de verdad, pero que se inventaron para explicar una idea muy conocida en la cultura cristiana y en la tradición popular. 

Son como dos «formas de vivir» puestas en forma de personas, para que se entienda mejor.

Por un lado está Don Carnal, que representa el Carnaval

Don Carnal es el símbolo de la fiesta, la alegría, el ruido, los disfraces y los excesos. Es el personaje que dice: «Venga, hoy se celebra. Se come, se sale, se baila y ya veremos mañana». 

En la Edad Media y durante mucho tiempo, el Carnaval era un momento para pasarlo bien antes de entrar en un tiempo más serio. 

Por eso Don Carnal aparece como alguien que invita a disfrutar sin freno, como si lo importante fuera vivir el momento y olvidarse de las normas.

Y justo enfrente está Doña Cuaresma, que representa la Cuaresma, los 40 días antes de Pascua

Doña Cuaresma no viene a fastidiar la vida porque sí. Viene a recordar que también existen momentos para parar, pensar y mejorar. Por eso simboliza el autocontrol, la reflexión, el esfuerzo y la preparación interior. Es como si dijera: «Vale, ya está. Ahora toca revisarse un poco, cambiar algo que no va bien y prepararse para lo importante».

La tradición cuenta a Don Carnal y Doña Cuaresma como si fueran rivales, incluso como si tuvieran una especie de “combate”. Pero en realidad esa pelea no es literal: es una manera divertida de explicar un cambio de etapa. 

Es decir: del tiempo de Carnaval (fiesta) al tiempo de Cuaresma (reflexión)

Y esto se puede entender también fuera de la religión: muchas veces en la vida hay momentos para celebrar y momentos para ponerse serios, y saber alternarlos es parte de madurar.

Para que os hagáis una idea con algo cercano: 

  • Don Carnal sería el modo viernes, cuando quieres desconectar y disfrutar; 
  • Doña Cuaresma sería el modo lunes, cuando toca ordenarse, pensar y ponerse objetivos. 
Ninguno de los dos modos es malo por sí mismo. 

El problema es vivir siempre en modo Don Carnal o vivir siempre en modo Doña Cuaresma. La gracia está en el equilibrio.

Seguro que os habéis fijado en que durante la Cuaresma en la iglesia aparece mucho el color morado (violeta): en telas, adornos y en la ropa del sacerdote. 

En la tradición cristiana el morado tiene un significado muy concreto.

El morado es el color de los tiempos de preparación y de cambio interior. 

La Cuaresma no es una fiesta como el Carnaval, sino un tiempo para bajar un poco el ritmo, pensar cómo estamos viviendo y mejorar algo de verdad. 

Por eso el morado funciona como un aviso visual: «ahora toca calma, reflexión y preparación».

Además, el morado también transmite austeridad, que significa «menos espectáculo y más contenido». 

Es como cuando estáis en una semana importante: no significa que la vida sea triste, significa que toca centrarse. 

En Cuaresma la idea es parecida: no es «pasarlo mal», es entrenar el autocontrol, revisar actitudes y prepararse para lo que viene en Semana Santa y Pascua, que son momentos clave.

Si lo traducimos a vuestro idioma: el morado es el color del modo «me lo pienso y me ordeno». No es el modo «sábado noche», es el modo «vale, paro un segundo y miro qué puedo mejorar».

La Cuaresma va de morado porque es un tiempo para prepararse, reflexionar y cambiar un poco por dentro, no solo por fuera.



Copia y contesta en tu cuaderno


1) Elige una situación real

Piensa en algo que te haya pasado hace poco (en casa, en clase, con amigos, en entreno, con redes…).

Elige una de estas dos opciones:

  • Modo Don Carnal: cuando vas en plan capricho o pasas de todo. Ejemplos: «me da igual», «ya lo haré», «hago lo que me apetece», etc.

  • Modo Doña Cuaresma: cuando te controlas y te esfuerzas por mejorar. Ejemplos: «voy a hacerlo bien», «me organizo», «mejoro esto», «pienso antes de actuar».

Ahora escríbelo en 3 o 4 líneas, contando:

  1. qué pasó,

  2. cómo actuaste,

  3. por qué fue Don Carnal o Doña Cuaresma,

  4. qué harás la próxima vez.

2) Semáforo de decisiones (responde con frases cortas):

  • Verde: Algo que haces y te viene bien (te ayuda de verdad).

  • Amarillo: Algo que no es malo, pero se te puede ir de las manos.

  • Rojo: Algo que sabes que te perjudica si lo mantienes.

3) Escribe una frase

Escribe una acción pequeña, concreta y posible que te comprometas a hacer esta semana para mejorar un poquito. Tiene que ser algo que puedas cumplir de verdad, no una promesa gigante.»).

Tu frase tiene que empezar con: «Esta semana voy a…» y terminar con un punto.