20 febrero, 2026

Ese primo raro que todos tenemos.


Juan no es un personaje simpático del Nuevo Testamento, y que eso ya nos debería hacer sospechar que es importante.

Juan es el primo raro.
El que en 2026 sigue sin entender por qué todo el mundo hace lo mismo.
El que no entra en los grupos de whatsApp
El que no necesita auriculares para aislarse porque ya vive un poco fuera.

Todos tenemos uno.
Y si crees que no… malas noticias: igual, el primo raro de la familia, eres tú.

Juan aparece en un mundo que funciona. Más o menos.
Hay poder, hay normas, hay religión, hay discursos bien escritos.
Todo suena correcto, como una canción que has oído mil veces.
Y justo entonces entra Juan… desafinando.

No canta bonito.
No suaviza el mensaje.
No empieza con «yo respeto todas las opiniones».

Juan grita desde el desierto.
Y el desierto, hoy, no es arena:

  • es no encajar,
  • es pensar distinto,
  • es no tener claro quién eres pero saber que no quieres vivir en automático.

Juan no dice muchas cosas. Dice una sola: «Cambia». METANOIA...¡Que palabra tan rara!

No «mejora un poco».
No «haz lo que te haga feliz».
Cambia de cabeza. Cambia de dirección. Cambia de vida. ¡METANOIA!

Y claro, eso incomoda.
Porque cambiar da pereza.
Porque pensar cansa.
Porque es más fácil seguir la corriente, aunque no sepas muy bien a dónde va.

Cuando aparece Jesús, Juan hace algo rarísimo para 2026:

  • No compite.
  • No se compara.
  • No dice «yo estaba antes».
  • No monta drama.

Se aparta.

Dice, más o menos:

«Ahora no soy yo. Ahora escuchad a Él».

Eso hoy es casi revolucionario.

Y el final de Juan no es épico, ni heroico, ni cinematográfico. Es absurdo.

Muere por decir la verdad en un mundo que prefería un espectáculo.

Un baile, una promesa tonta, una cabeza en una bandeja.

Juan pierde la cabeza, sí. Pero no pierde la voz.

Juan no vino a decirte lo que tienes que creer.
Vino a hacerte una pregunta incómoda.
De esas que no se contestan en voz alta.

No te pregunta si sabes mucho.
No te pregunta si sacas buenas notas.
No te pregunta si encajas.

Te pregunta algo peor:

«¿Estás viviendo en automático o estás cambiando de verdad?»


ACTIVIDAD 

No se escribe. No se entrega. No se corrige con boli verde.

  1. Piensa en ese primo raro de la historia. Juan.

Ahora piensa en alguien real o ficticio que hoy haría el mismo papel:

  • alguien que no encaja,
  • alguien que dice lo que no toca,
  • alguien que no busca gustar.

Puede ser una persona, un personaje, una versión futura de ti… lo que quieras.

Ahora, sin decir nombres, responde solo para ti:

– ¿Por qué incomoda?
– ¿Qué verdad dice que los demás evitan?
– Y la más difícil: ¿Qué parte de lo que dice te molesta… porque igual tiene razón?

Última cosa:

Si Juan el Bautista entrara hoy aquí clase, no te señalaría con el dedo.

Te haría una sola pregunta.
Y no sería fácil.

¿Estás viviendo en automático o estás cambiando de verdad?»


«No todo lo que incomoda es malo. No todo lo que tranquiliza es bueno»




Instrucciones:

1. Forma un grupo de 3 personas.

2. Imaginad que Juan el Bautista aparece hoy, en 2026, en un lugar cotidiano para vosotros.

En:
– el instituto
– un grupo de WhatsApp
– un directo de Instagram
– un vestuario
– una comida familiar

3. Responded juntos a estas preguntas:
– ¿Qué diría Juan en  cada uno de estos lugares ?
– ¿A quién incomodaría más?
– ¿Por qué?

Normas importantes:
– No puede ser un insulto.
– No puede ser una amenaza.
– Tiene que ser una frase corta, directa y honesta.